sábado, 30 de abril de 2016

Luz universal. 5



Hubo un tiempo en que en mi vida,
mi único problema pensaba que eran los nervios,
mi trabajo me angustiaba
pero lo achacaba a los nervios,
recelaba de la bondad de mis semejantes
pero creía que lo hacía por mis nervios,
sentía una agobiante insatisfacción
y un tedio del que no podía liberarme
pero a mi entender, lo debía a los nervios,
me parecía que los otros tenían
el más humillante e indigno concepto de mí
pero estaba seguro de que era por los nervios,
imaginaba que mi cabeza veía
una realidad que no existía,
incluso estaba enfermo
casi solamente porque yo lo quería ver así,
mis psicólogos y psiquiatras
se tenían por lumbreras del saber
y me habían convencido
de que todo estaba bien en el mundo
excepto mi propio juicio
y sin embargo, ahora, contigo,
nunca tengo que recurrir a esas explicaciones,
eres justo lo que necesito,
lo mismo cuando soy una balsa de aceite
que cuando no me aguanta nadie. 

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