jueves, 28 de enero de 2016

En la órbita de la esperanza. 70




Ya está en la calle el pavoroso asesino
que por un poco más de tierra y vanagloria,
hizo morir quemada a la familia de Ahmed,
la ley de Israel no le da
un castigo ejemplarizante
ni tiene piedad con la dignidad
y el corazón de ese niño,
hace unos días, una vez más, se me ha echado
de un grupo poético de internet
por escribir sin rodeos contra el fascismo israelí,
el administrador me envió un mensaje
advirtiéndome con gran empaque
que había publicado un poema antisemita
que además tenía
mayor número de palabras del permitido
y por esas razones, me expulsaba
de su dorado redil lírico,
no me lo comunicó
como una amable atención
sino para causarme frustración
y rematar su venganza con una pose teatral,
su traición mayor no fue contra mí
sino contra los judíos a los que se recordaba
ese mismo día
puesto que era el setenta y un aniversario
de la liberación de Auschwitz,
oí ese día
que era imposible olvidar el holocausto
pero Israel sí lo ha podido olvidar
y escupe sobre él
con la indolencia de un nazi. 

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