lunes, 31 de agosto de 2015

El placer en el bien ajeno. 258



Eres abismo que llama, 
abierto, profundo, anchuroso, 
quiero sumergirme en tu misterio, 
liberarme en tu inmensidad, 
no me digas tu nombre, 
que tu enigma me transfigure, 
que tu evidencia me pueble el alma, 
déjame que abarque entera 
ternura tan esencial. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario