sábado, 28 de febrero de 2015

Refugio de sensatez. CCXXIV

Vil condena es el vacío 
de las horas de mi existencia, 
tedio infinito devorando 
recreos de colegio 
o años de juventud, 
desolada travesía 
de mares y desiertos 
sin momento para el solaz, 
soledad y silencio, 
decepción y agonía, 
maldición de la vida. 

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