viernes, 27 de febrero de 2015

Fruta madura. CCLII

No te amo relativamente, 
ni con desencanto o tibieza, 
no te quiero con pragmatismo, 
no me guía mi provecho, 
mi afecto no es desengañado, 
ni resignado, ni gris, 
no mitigan mi reverencia a ti 
ni la rutina ni la costumbre, 
la decepción o el desprecio, 
no enfría mi pecho 
el tedio o el escepticismo, 
la desilusión o el distanciamiento, 
mientras estoy a tu lado, 
mientras te hablo, mientras pienso en ti, 
mientras te contemplo o te analizo, 
tu resplandor me está atravesando el alma 
y mi corazón es incapaz de ver 
otra cosa que pura luz. 

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