sábado, 28 de junio de 2014

Las musas corrosivas. XLI

¡Qué difícil es tener
la conciencia tranquila en el ejército!
Marca bien el paso,
ponte firme,
arréglate el uniforme,
sujeta el fusil como se debe,
obedece y, cuando descanses,
no recuerdes que, en la guerra,
te pueden hacer pedazos,
haces bien a la patria
pero mal a la Humanidad,
dedicas toda tu vida
y hasta tu muerte si cabe
a asesinar y arruinar el mundo
por tan viles intereses
que más vale que no los sepas,
no entiendas de política,
tú, solo a la guerra
porque, si se te alcanza
cómo te usa el poder,
ganas te darán de lanzar
las granadas contra él. 

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