viernes, 28 de febrero de 2014

Llama de mi sol ardiente. CLXXXV

Más profunda que el abismo
que la noche abre en el cielo
es la llaga de mis entrañas,
que te ansía y te llama,
que te acoge y venera;
el dolor de mi fragilidad
solo en ti descansa y se alivia,
eres mi refugio dorado,
el hogar de mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario