viernes, 28 de febrero de 2014

Llama de mi sol ardiente. CLXXXIII

Eres mi horizonte abierto,
mi mar anchuroso,
eres el viento bajo mis alas,
un amanecer que rompe
en mi pecho redimido,
eres lluvia sobre mi cuerpo,
camino de primavera,
eres aire en mis pulmones,
claridad de mediodía,
tu dulce roce me colma
de libertad y de júbilo,
no hay límites para mi gozo
en tu luminoso seno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario