jueves, 27 de febrero de 2014

Llama de mi sol ardiente. CLXXXII

Todo tiene un final
menos el amor que te debo;
los ríos avanzan con ansia
hasta el añorado mar,
donde se pierden sus aguas,
entregadas a la nada,
todo es finito,
las montañas, el piélago,
el universo, las almas,
todo tiene un final
menos el amor que te debo;  
cuando el día llega a su término,
el mundo se llena de sombra,
embutido en fúnebre luto,
como si llorara su muerte,
parece definitiva
tan profunda oscuridad
pero también la noche
termina por marcharse,
nada es eterno, todo se acaba,
la primavera, la juventud,
las estrellas, la vida,
todo tiene un final
menos el amor que te debo;
los gozos son efímeros,
no nos acompañan mucho tiempo,
muy pronto se desvanece 
lo que más nos satisface
como si la vida no fuera
amiga de nuestros placeres,
nada permanece, todo se va,
las alegrías, el contento,
la euforia, el goce, la risa,
todo tiene un final
menos el amor que te debo.

2 comentarios:

  1. Un amor tan inmenso sólo puede perdurar a pesar del tiempo!
    Un poema maravilloso, te dejo un beso.

    http://sombriabelleza.blogspot.com/

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