martes, 31 de diciembre de 2013

Entre almas de hierro. XXIII

El alma se rompió en pedazos
buscando los fragmentos del bien,
la verdad perdió su dulzura,
la culpa oscureció los corazones,
la felicidad se convirtió
en sueño quimérico,
lejana utopía,
porque la adorable libertad
no era patrimonio de los hombres.

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